En términos genéricos, se habla de LENGUAJE siempre que se encuentran un conjunto de signos de la misma naturaleza, cuya función primaria es permitir la comunicación.
Sin entrar en el laberinto de las definiciones,
les diré que "El lenguaje humano" se basa en la capacidad de los seres humanos
para comunicarse por medio de signos. |
La comunicación , es entonces, una Acción en Común ,
que realizo a través de la palabra, la voz, el rostro, el cuerpo,
la emocionalidad, mi modo de ser, mis acciones etc.
Rafael Echeverría en Ontología del Lenguaje, nos propone tres postulados básicos para dimensionar el poder creador:
1 - Interpretamos a los seres humanos como seres lingüísticos.
Postula que el lenguaje es, por sobre todo, lo que hace de los seres humanos el tipo particular de seres que son. Los seres humanos, planteamos, son seres lingüísticos, seres que viven en el lenguaje. El lenguaje, postulamos, es la clave para comprender los fenómenos humanos.
2 - Interpretamos al lenguaje como generativo.
Este segundo postulado se hace cargo, precisamente, de cuestionar la concepción tradicional del lenguaje, abandonando la noción que reduce el lenguaje a un papel pasivo o descriptivo. A través del lenguaje, no sólo hablamos de las cosas, sino que alteramos el curso espontáneo de los acontecimientos: hacemos que cosas ocurran. Por ejemplo, al proponerle algo a alguien o al decirle «sí», «no» o «basta» a alguien, intervenimos en el curso de los acontecimientos.
3 -Interpretamos que los seres humanos se crean a sí mismos en el lenguaje y a través de él.
Sujetos a condicionamientos biológicos y naturales, históricos y sociales, los individuos nacen dotados de la posibilidad de participar activamente en el diseño de su propia forma de ser. El ser humano no es una forma de ser determinada, ni permanente. Es un espacio de posibilidad hacia su propia creación. Y aquello que lo posibilita es precisamente la capacidad generativa del lenguaje. A partir de las bases de condicionamiento mencionadas, los individuos tienen la capacidad de crearse a sí mismos a través del lenguaje. Nadie es de una forma de ser determinada, dada e inmutable, que no permita infinitas modificaciones.
En este sentido, se hace imposible excluir al lenguaje;
a la hora de plantear la construcción de la realidad
Con el lenguaje, creamos mundos propios. El lenguaje es quien da significado a lo que nos rodea y organiza las diferentes sensaciones que llamamos realidad.
Brian Tracy -conocido conferencista del modelo de pensamiento positivo- afirma que existen dos Leyes que regulan la creación de la realidad: la Ley de Expresión y la Ley de Reversibilidad.
Si revisamos, la ley de Reversibilidad para explicar el poder asignado a las palabras:
Ley de Reversibilidad dice que todo lo que se expresa (a través de palabras, pensamientos, emociones) se imprime en el subconsciente. Esto implica que -si Ud. no tenía la idea de ser asaltado en su subconsciente- puede llegar a incorporarla a partir de lo que escucha y da por cierto, lo que le dicen, lo que acepta como de fuente indudable...aun cuando resulte dañino para Ud., en términos de lo que generará en su realidad a partir de ese concepto.
Como consecuencia, resulta imprescindible volverse más atento con respecto a la información que aceptamos y al tipo de fuentes que permitimos en nuestro entorno. Nuestro grupo de referencia informativo (las personas con las que conversamos, los programas de televisión que vemos, los diarios que leemos, las radios que escuchamos), marcarán la pauta de lo que experimentaremos en nuestra realidad. Ni más ni menos. No existe forma de eludir este proceso porque es la manera en la que la realidad funciona.
Les propongo pensar en algo que aún no pudimos lograr. Imaginemos ahora, que al analizar el tema, usamos alguno de los tres grupos de respuestas propuestas:
1 - Es Imposible - No es posible - No se puede- Nadie pudo- Nadie va a poder
2 - Vos no podes – No es para vos –
Nunca vas a poder.
3 - Todavía No -
¿Creen ustedes, que se nos posibilitarán
los mismos mundos, sea cual fuere
el grupo de afirmaciones elegidas?
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Si cada uno de nosotros, fuésemos conscientes de que la energía liberada en cada palabra afecta no sólo a quien se la dirigimos sino también a nosotros mismos y al mundo que nos rodea, comenzaríamos a cuidar más lo que decimos.
Ahora sí, una vez planteado el camino de construcción de la realidad, su influencia en nuestras creencias y el lugar del lenguaje como posibilidad de creación para modificarlo; es válido aclarar que existen muchas formas para recorrerlo.
Freud, en el principio de su práctica, se animó a definirla
como “la cura por la palabra".
En mi humilde experiencia, habló "del camino del yo creo":
un proceso que, comenzando por la palabra, se plantea la construcción de la realidad.
(Para conocerlo, descargá gratuito
un siguiente e-book,
en el cual lo asocio a La Ley de Atracción)
Cuestionado el Lenguaje del Poder
Es justamente Rafael Echeverría, un sociólogo, quien en "Ontología del Lenguaje", plantea lo siguiente:
Lo social, para los seres humanos, se constituye
en el lenguaje.
Todo fenómeno social es siempre un fenómeno lingüístico.
Mientras los sociólogos no reconozcan lo anterior,
pienso que el poder de sus interpretaciones
y de su quehacer será inevitablemente limitado.
Hecha esta introducción, nada mejor que este breve diálogo de Lewis Carroll, incluido en el Capítulo VI de Alicia detrás del espejo, para presentar el tema:
Cuando yo empelo una palabra --insistió Humpty Dumpty con un tono de voz más bien desdeñoso-- quiere decir lo que yo quiero que diga..., ni más ni menos.
--La cuestión --insistió Alicia-- es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.
--La cuestión --zanjó Humpty Dumpty--
es saber quién es el que manda..., eso es todo.
Si me permitieran reescribir este relato, haría que Alicia responda - en un tono más afectivo que desdeñoso – que le cuestión última,
sería entonces cuestionar y rebelarse
a las palabras que nos impone el poder.
En ese sentido, debemos ser concientes que el lenguaje dominante,
es siempre el lenguaje del poder dominante.
Quizá esto no sea explícito ni visible; pero el poder siempre buscará manipularnos y es la palabra su mejor instrumento para hacerlo.
Si bien no intento profundizar este tema, resulta imposible omitir que el poder hace uso y abuso de las palabras, para acomodarse a su propia lógica.
Incluir está mención al Lenguaje del Poder, es casi un deber en mi caso, pues soy plenamente conciente del condicionamiento que implica a nivel individual y social,
-a veces imperceptible -pero clave a la hora de operar sobre los estados anímicos.
Un ejemplo de mi práctica laboral, va a ayudarlos a visualizarlo:
En los últimos tiempos, cuando alguien me comenta
que perdió el trabajo,
le propongo revisar sus dichos, pues probablemente lo perdido sea el empleo.
Trabajo no es aquello que tenemos o no tenemos:
es lo que hacemos ,un hacer que transforma
la realidad
y nos desarrolla como personas,
sea por cuenta propia (Oficios o profesionales Independientes, Empresarios, Emprendedores) o por cuenta ajena
(Empleados, Asalariados). |
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Marcar una diferencia entre empleo y trabajo,
no apunta simplemente a corregir un error en el uso de las palabras
(que conociendo el lenguaje del poder no puedo considerar inocente),
sino a cuestionar la interpretación de los hechos, conectarnos con nuestras potencialidades y asumir el protagonismo en modificarlos.