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Quien quiera oir que oiga
Relacionando el sonido y la conducta.

Desde mi práctica profesional, compruebo a diario, el modo en que las emociones siguen a la percepción,
a la vez que la condicionan.

De allí mi esfuerzo por influir en los sentidos, con el objetivo de modificar la conducta.
Como plantee en un texto sobre colores, percepción y emoción: “Reconocer la relación estímulo - percepción- emoción y acción; incrementará nuestra capacidad emocional y nos posibilitará transformar nuestra vida”.

Con frecuencia decimos que la música calma las fieras;
sin embargo, pocas veces tomamos real dimensión del impacto
del sonido en nuestra emocionalidad.

Por esto quiero profundizar esta relación, partiendo de la base que el sonido no es ningún objeto exterior, sino una sensación creada por nuestro cerebro al percibir ligeras vibraciones en el aire.
La percepción sonora es el resultado de los procesos complejos que tienen lugar en el sistema auditivo central
y permiten interpretar los sonidos recibidos.

La percepción auditiva se da en cinco fases:
Detección. // Discriminación. //Identificación. //Reconocimiento. //Comprensión.

En este contexto, quienes ya me han leído alguna vez, sabrán que en este recorrido no faltarán referencias a los aportes de las neurociencias al respecto, ni una mención a la psicoacústica (estudio de la respuesta psicológica y psicopatológica de un estimulo físico sonoro) y la Musicoterpaia; y mucho menos una referencia al efecto Mozart y a ejercicios prácticos para conocer incorporar concientemente el sonido en nuestra vida.

La Verdad es la que escuchas.

Si no cocones bien el fenómeno de la percepción, ni la relación entre estímulo sensación, emoción y estados afectivos; te propongo antes de avanzar en este texto, leer mi artículo sobre el color que presenta el tema y referencia buena bibliografía para profundizarlo. Click para hacerlo o accede a este link http://www.encontradores.com.ar/color_web.htm

Ahora si, comenzaré contándote que el sonido no es un objeto que se mueve por el aire, sino una sensación creada por el cerebro al percibir ligeras vibraciones en el aire.
Según la primera acepción de la Real Academia Española, el sonido es una sensación producida en el órgano del oído por el movimiento vibratorio de los cuerpos, transmitido por un medio elástico, como el aire.

Una definición más técnica nos dice que es una sensación, en el órgano del oído, producida por el movimiento ondulatorio en un medio elástico (normalmente el aire), debido a rapidísimos cambios de presión, generados por el movimiento vibratorio de un cuerpo sonoro.

Para profundizar el tema, utilizaré textualmente un material del Departamento de Música IES Mateo Alemán (1) que plantea lo siguiente:

Para que se produzca un sonido es necesaria la existencia de:
- Un emisor o cuerpo vibrante.
- Un medio elástico transmisor de esas vibraciones.
– Un receptor que capte dichas vibraciones.

El sonido tiene orígenes y características muy diferentes:
- Fenómenos de la naturaleza: Una gota que cae sobre una superficie, las hojas de los árboles movidas por el viento, las olas del mar, etc.
- Muchos animales tienen la capacidad de producir sonido: el ladrido de un perro, el canto de un pájaro, etc.
- La voz humana, una de las formas más complejas de comunicación en la que se basa el lenguaje verbal.
- Dispositivos creados por el hombre también pueden producir sonido: el motor de un coche, una explosión, etc.
- Algunos dispositivos han sido creados expresamente para la producción de un tipo de sonido: el sonido de los instrumentos musicales.

En la voz, la música y el ruido , es raro escuchar un tono puro. Una nota musical contiene, además de la frecuencia fundamental, tonos más agudos que son armónicos de la misma. El ruido está formado por una mezcla de muchas frecuencias diferentes dentro de un determinado rango; por tanto, puede compararse con la luz blanca, que se compone de una mezcla de luces de los distintos colores . Los distintos ruidos se distinguen por sus diferentes distribuciones de energía en los distintos rangos de frecuencias.

Decodificando el sonido.

Me basaré aquí en los apuntes para el curso del Prof. Daniel Maggiolo (2), que me resultan muy didácticos para presentarles el tema

El sentido que permite percibir sonidos es el oído. En los seres humanos, están situados a ambos lados de la cabeza. El proceso de percepción es el siguiente:

  • el pabellón auditivo(la oreja ) recogen las ondas sonoras pasan a través del conducto y ponen en movimiento el tímpano;
  • desde aquí se transmiten, mediante la cadena de huesecillos, hasta el oído interno;
  • en el oído interno está el caracol, se conecta con una serie de terminaciones nerviosas que, a través del nervio auditivo, hacen llegar al cerebro la información.

La función de nuestro sistema auditivo es, esencialmente, transformar las variaciones de presión originadas por la propagación de las ondas sonoras en el aire en impulsos eléctricos (variaciones de potencial), información que los nervios acústicos transmiten a nuestro cerebro para la asignación de significados.

Podemos dividir el sistema auditivo en:

•  El sistema auditivo periférico (el oído) está compuesto por el oído externo, el oído medio y el oído interno.
Cumple funciones en la percepción del sonido, esencialmente la transformación de las variaciones de presión sonora que llegan al tímpano en impulsos eléctricos (o electroquímicos), pero también desempeña una función importante en nuestro sentido de equilibrio.

•  El sistema auditivo central está formado por los nervios acústicos y los sectores de nuestro cerebro dedicados a la audición.
Se trata también de la parte de nuestro sistema auditivo de la que menos se conoce. Esto es consecuencia de nuestro escaso conocimiento del cerebro y su funcionamiento en general. Es fundamental en nuestra audición, ya que es allí donde se procesa la información recibida y se le asignan significados a los sonidos percibidos, ya sea que pertenezcan a la música, al habla u otros. El nervio auditivo contendría alrededor de 30.000 neuronas y su función principal es la de transmitir los impulsos eléctricos al cerebro para su procesamiento. Pero también parecen existir otras vías que conducen impulsos desde el cerebro hasta la cóclea.
La conformación neurofisiológica y anatómica de la audición es una de las más complejas entre las funciones sensoriales (Existen al menos 6 estaciones de relevo neuronal desde la cóclea (oído interno o caracol, en donde se transduce el impulso mecánico generado por las ondas de presión que llegan al oído medio en impulsos eléctricos que viajan hacia el córtex) hasta su destino cortical final  .

Las cualidades del sonido.

(1)El sonido , en combinación con el silencio, es la materia prima de la música. En música los sonidos se califican en categorías como: largos y cortos, fuertes y débiles, agudos y graves, agradables y desagradables.

El sonido ha estado siempre presente en la vida cotidiana del hombre . A lo largo de la historia el ser humano ha inventado una serie de reglas para ordenarlo hasta construir algún tipo de lenguaje musical.
En las personas sin conocimientos de música, su hemisferio derecho es predominante en la percepción de melodías. En cambio en los músicos (que perciben tanto global como analíticamente), lo es el hemisferio izquierdo. Para el ritmo, en cambio, parece ser el hemisferio izquierdo el gestor principal. Según qué tareas, esta lateralización varía. Según el modo de presentación de los estímulos, también; y, por supuesto, también según los sujetos.

Los parámetros psicoacústicos más relevantes son:

  • Sonoridad: percepción subjetiva de la intensidad ( amplitud ).
  • Volumen: percepción subjetiva de la potencia acústica.
  • Altura está ligada a la percepción del tono (en concreto, con la frecuencia fundamental de la señal sonora; cómo se percibe lo grave o agudo que es un sonido).
  • timbre : es la capacidad que permite distinguir la misma nota producida por dos instrumentos musicales diferentes. El timbre está caracterizado por la forma de la onda, es decir, por su componente armónico.
  • Duración: es el tiempo que vibra la onda del sonido.

Las cualidades (características) del sonido son:

  • Intensidad o potencia
  • Tono o altura
  • Timbre o color
  • Duración.

Estas cualidades vienen determinadas por los propios parámetros de las ondas sonoras, principalmente la frecuencia y la amplitud.

Cualidad
Característica
Rango
Altura
Frecuencia de onda
Agudo, medio, grave
Intensidad
Amplitud de onda
Fuerte, débil o suave
Timbre
Armónicos de onda o forma de la onda
Fuente emisora del sonido
Duración
Tiempo de vibración
Largo o corto

Debido a la sensibilidad (eficiencia de la respuesta en frecuencia ) del oído humano, estos términos en el contexto de la psicoacústica no son totalmente independientes. Las cuatro se influyen mutuamente.
Modificando un parámetro cambian los otros y cambia la percepción del sonido. Por ejemplo, si se modifica la intensidad de un sonido (su sonoridad) esto afecta a la percepción de la altura y del timbre .

 

Presentando la Psicoacústica.

(2) La Psicoacústica es el estudio de la respuesta psicológica y psicopatológica de un estimulo físico sonoro, donde el cerebro analiza las diferentes cualidades del sonido (intensidad, tono y timbre) y las transforma en un mensaje con reacciones física-mentales y física-corporales.

La Psicoacústica es una rama de la Psicofísica (Campo científico que analiza la relación entre los estímulos físicos del ambiente y la sensación o los efectos que estos producen en la persona, una relación entre lo objetivo y lo subjetivo). Sus aplicaciones son utilizadas en diversas áreas, como: Acústica musical, Acústica Arquitectónica, Acústica Ambiental, Música, Musicoterapia, Electroacústica, Medicina, etc..

Cuando escuchamos un sonido, percibimos diferentes sensaciones como:
* Sensaciones que nos permiten diferenciar entre sonidos graves y agudos, estos sonidos son escuchados en un rango específico de frecuencias comprendidos entre los 20 ciclos por segundo hasta los 20.000 ciclos p segundo (rango de audición), creando una sensibilidad a ciertas frecuencias.

* Sensaciones de magnitud relacionadas con fuerza, volumen o intensidad sonora, donde nuestro oído puede diferenciar entre un sonido fuerte y débil, el nivel de volumen no solo depende de la presión del sonido sino también de la frecuencia.

* Sensaciones donde podemos distinguir sonidos de diversas fuentes sonoras así estén en un mismo rango de frecuencias o con una misma intensidad sonora.

El aporte de la Musicoterapia.

Según el médico y terapeuta Juan Jose Lopera : “La música, bien empleada, puede facilitar el contacto con bloqueos emocionales concretos y producir la catarsis necesaria para la resolución-del-conflicto”. 

En un trabajo llamado "La musicoterapia en las patologías del desarrollo" de Juanita Eslava Mejía, MMT se plantean los siguientes conceptos

La musicoterapia es “un proceso sistemático de intervención donde el terapeuta ayuda al paciente a promover su salud, usando experiencias musicales, y las relaciones desarrolladas a través de estas como fuerzas dinámicas de cambio” (Bruscia, 1998)

El principal valor terapéutico de la musicoterapia reside en su influencia sobre las distintas emociones y ejerce efectos sobre el metabolismo, la presión el pulso y el volumen sanguíneo, la energía muscular, la respiración y las secreciones internas.

La música posee la capacidad de estimular o reprimir funciones del organismo. Tambien dispone de un tipo de lenguaje que es imposible convertir en palabras. Es un lenguaje único que solamente se puede interpretar por medio de la energía y la vibración, si nosotros no tenemos este conocimiento en conciencia, nuestra mente y nuestro cuerpo si, nuestro espíritu también, así que basta una pieza musical para que mente, cuerpo y espíritu actúen solos.

Dentro de la musicoterapia hay dos movimientos de interés para el tema de las patologías del desarrollo.

* Por un lado todo el movimiento que estudia el desarrollo musical de las personas.
* Por el otro lado la escuela neurológica que se interesa en las respuestas neurológicas a la música (no solo en el ámbito terapéutico sino en la vida diaria) de individuos con o sin patologías.

En musicoterapia se considera vital estudiar y conocer el desarrollo musical del individuo. La música, el sonido, y nuestra interacción con este a lo largo de nuestro desarrollo, tiene unos elementos comunes a todos los individuos sin discrimar entre músicos empíricos, académicos, o no músicos.
Estos elementos se derivan de la interacción con el ambiente y como todos los aprendizajes tiene instancias de desarrollo normal y patológico acordes a si hubo o no una interacción “normal” del individuo con su medio.

Usualmente cuando se presenta un desarrollo anormal desde lo musical hay un desarrollo también atípico en otras aéreas del aprendizaje y viceversa, dado que la interacción con el ambiente es determinante en todos los dominios.

Revisando el Efecto Mozart.

* Desde el año 1993 se han hecho varios experimentos para demostrar el llamado efecto Mozart (4) : que la audición de la música de Mozart tiene importantes beneficios para el organismo. Aunque el efecto no era duradero, se planteó que escuchar a Mozart durante unos minutos provocaba un aumento del rendimiento intelectual.
* En 2003 la revista Nature publicó una investigación de la Universidad de California que reforzaba la idea concluyendo que solo diez minutos de una sonata para piano de Mozart bastaban para mejorar nuestro razonamiento espacial.
* En 2007 un reporte publicado por el Ministerio alemán de investigación, del que se hizo eco Nature , y un análisis posiblemente de toda la literatura científica relacionada con música e inteligencia, concluye que «escuchar pasivamente la música de Mozart —o cualquier otro tipo de música del agrado de uno— no hace a una persona más inteligente. Pero otros estudios deberían ser realizados para comprobar si la audición de música podría incrementar a largo plazo el coeficiente intelectual de un niño...».
*En mayo de 2010 un equipo de científicos de la Universidad de Viena comprobó la influencia de la música de Mozart en 3.000 personas, y los resultados no registraron ningún incremento en la inteligencia de los sujetos que habían sido sometidos al experimento.

Más allá de esto, mucho se habla del beneficio de ciertos tipos de música como si actuan de manera milagrosa. Casi como un menú a la carta se nos ofrecen múscias para promover el aprendizaje, mejorar la ansiedad, aumentar la actividad cardíaca, etc.

Sin embargo, tal como lo planteamos respecto al color, es fundamental respetar la subjetivadad en la relación con la música.

En "Tipos de música y estado de ánimo", Raúl Arqueros Voces, nos dice que para conocerla, partimos de la base de ciertos patrones generales, presentes en todos los tipos de música, que influyen sobre el estado de ánimo de todos de manera parecida: por ejemplo, los timbres agudos tienden a excitar y tonificar más que los graves, por una cuestión puramente física.

Las células que reciben las vibraciones sonoras y que transmitirán el sonido al cerebro a través del nervio auditivo, están agrupadas más densamente en el área receptora de los sonidos agudos, por lo que la cantidad de impulsos nerviosos que llegan al córtex es mayor. De manera que para activar, tonificar, estimular movimiento... es más lógico utilizar sonidos agudos y para relajar sonidos graves.

Pero incluso así, en la práctica cada persona puede necesitar ser estimulada de una manera o de otra dependiendo de su realidad vital y existencial en cada momento. Y, además, un abuso de agudos, sobre todo en niños con el sistema nervioso alterado o con hiperactividad podría ser causa de problemas.

Influencia de cada una de las tres partes elementales de la música

El ritmo, la melodía y armonía, de los diferentes tipos de música, ejercen una influencia muy concreta sobre nuestro estado de ánimo:
•  El ritmo: a nivel físico, por estimular el movimiento, sobre todo si se trata de percusiones. Los tambores en particular pueden incluso llegar a hacer vibrar el cuerpo y ponerse en resonancia con los latidos del corazón, influyendo en la frecuencia cardiaca. Por esto, parece ser que une más a la Tierra, a la existencia gracias a la pulsación evidente. •  La melodía: sobre los sentimientos y las emociones. Y es que la frase melódica tiene su analogía con la frase hablada en la que se vehicula el sentimiento.
•  La armonía: actúa más allá de lo exclusivamente emocional, incidiendo de una manera más potente en el desarrollo intelectual y en el Mental Superior. Porque la armonía lleva en sí misma el ritmo y la melodía, potenciados por la unión de sonidos simultáneos, lo que favorece una mayor amplitud mental.

Sin embargo todo esto, teniendo su parte de verdad (que la tiene), es también relativo porque, por poner algún ejemplo:
•  En ciertas tradiciones se practican rituales donde los tambores con ritmos más primarios y que se asocian a sencillas melodías de tipo repetitivo (por lo tanto más rítmicas), hacen entrar en estados de trance a los oficiantes e incluso a los espectadores del ritual. El estado de trance es un aspecto de Mental Superior.
•  Personas que cantando melodías llegan a conectar con una esencia que va más allá de lo exclusivamente emocional, favoreciendo el trascender de su consciencia, o sea, de nuevo el estímulo de Mental Superior.
•  Para que una pieza de predominio rítmico, melódico o armónico ejerza su influencia debe haber unos mínimos de receptividad por parte de quien la escucha. De lo contrario es como enviar información a una pared. Efectos que pueden producir las escalas en nuestro estado de ánimo Se dice que las escalas ejercen efectos concretos.

De manera que una escala mayor podría estimular más la dinámica, la alegría, la apertura hacia el exterior... y una menor la tristeza, la profundidad...
Esto también tiene su parte de verdad en la música, pero vuelve a ser relativo, porque dependiendo del sentido que se le de a la interpretación, la velocidad, la tesitura donde se toca, el tipo de instrumento, el contexto, la situación interna del intérprete... el efecto puede cambiar mucho.
Una escala menor tocada alegremente con un violín y a cierta velocidad puede resultar muy alegre. De la misma forma que una escala mayor tocada triste y lentamente puede llegar a resultar muy triste. La tendencia natural de las escalas no siempre es un condicionante. Toda música que nos guste, que disfrutemos , que nos acompañe en las situaciones dolorosas o que nos levante el espíritu, es la adecuada para promovernos estados de ánimo que nos ayuden a modificar nuestra conducta.

Puede resultar sorprendente para algunos ver cómo determinados ritmos y estilos que no se asocian a estados de relajación llegan a relajar a muchas personas y cómo otros, que aparentemente parece que deberían relajar, les ponen de los nervios.

Lo cierto es que no es prudente afirmar que determinados tipos de música son para algo concreto. Una propuesta personalizada te invita que grabes (en CD, MP3... o en el soporte que consideren más adecuado) diferentes músicas que estimulen en ellas determinados estados, para utilizarlas cuando les haga falta.
•  Músicas que les relajan para cuando se quieran relajar.
•  Músicas que levantan su ánimo para cuando se sientan bajos anímicamente
•  Músicas que estimulan las ganas de moverse para bailar cuando tengan ganas de expresarse con el movimiento desde el baile...

Y vayas probando tus respuestas utilizándolas en situaciones concretas. Y desde ahí empezar a entrar en la auténtica musicoterapia personal.

La invitación a un Paseo sonoro (*)
Gary Ferrington

Algunos sonidos son importantes en la medida en que proporcionan información útil. Otros sonidos entretienen. Pero hay otros que son el producto residual de la actividad humana y conforman el ambiente de fondo de nuestra vida cotidiana. Resulta interesante que incluso cuando tenemos un momento de silencio para reflexionar tratemos de llenarlo con sonidos.
Muchos de nosotros percibimos el silencio como hueco y vacío y esa parece ser la causa de que nos pongamos ansiosos en ausencia de sonido.
Vale la pena tomarse un tiempo para escuchar los sonidos a nuestro alrededor.
Vivimos en un medio ambiente acústico lleno de sonidos sutiles y no tan sutiles que enriquecen nuestra vida cotidiana, o se apartan de ella.
Prestando atención a esos hechos acústicos no sólo mejoramos nuestra apreciación
de los paisajes sonoros naturales y humanos, sino que incrementamos
nuestra conciencia acerca de los sonidos en peligro y de aquellos sonidos que,
como hierba mala, puedan estar destruyendo el paisaje sonoro.

Todos oímos, por supuesto.
Pero la audición con un propósito determinado es algo que se aprende. Practicando la audición con un fin determinado prestamos atención al paisaje sonoro que nos rodea.

Un ejemplo. Deténgase durante un minuto al final de esta frase y escuche los sonidos más inmediatos a usted. ¿Qué oyó? Yo oí pasar un ómnibus urbano y un helicóptero volando. También oí pájaros, el viento, un reloj y niños jugando.
Pero lo importante es que ambos dedicamos un momento a detenernos
y escuchar con un propósito determinado.
Al hacerlo dimos el primer paso para abrir nuestros oídos y mente al paisaje sonoro
que nos rodea cotidianamente.

Algunos sonidos pueden ser nocivos para nuestra salud personal.
Aquellos sonidos que encolerizan, como el aporrear del equipo estereofónico de un vecino o el tráfico urbano nos pueden poner ansiosos e interferir en nuestro descanso.

A largo plazo, el sistema cardiovascular puede verse afectado. Otros sonidos son relajantes y nos dan un sentido de paz. Muchos piensan que el sonido de las olas del océano o una corriente de agua fluyendo proporcionan experiencias acústicas relajantes. La audición con un propósito determinado puede convertirse en una experiencia disfrutable si se la combina con un paseo.
Un paseo sonoro es algo que uno puede hacer solo o compartir con otros.
Hay solo unas pocas reglas simples que se deben respetar.

* En primer lugar, no está permitido hablar. El propósito es escuchar y el silencio
vocal y mental propios son importantes para que el paseo sea efectivo.
* En segundo lugar, planifique un viaje a través de un paisaje sonoro que pueda proporcionarle en primera instancia un conjunto variado de sonidos.
Más adelante busque paisajes sonoros más silenciosos, que requieran habilidades auditivas más desarrolladas.
* En tercer lugar, después del paseo reflexione acerca de lo que escuchó
y qué afecto tuvo sobre usted.

Dónde caminar y por cuánto tiempo debería estar determinado por los intereses personales o colectivos. Algunas veces, los paseos iniciales son interesantes si se realizan en lugares en los cuales pueda escucharse una variedad de sonidos.
Luego, como se indicara más arriba, escoja paseos incrementalmente difíciles que incluyan más y más silencio. Una vez realicé un paseo en Vancouver, en la Columbia Británica, que comenzó en una calle residencial del West End, con árboles a sus costados y cantos matinales de pájaros. Luego me dirigí al paseo a lo largo de la bahía, donde podía oírse claramente el sutil sonido de las olas bañando los cantos rodados. Pasaban personas en bicicleta y haciendo deporte y también oí sus sonidos. Salí de la bahía, entré al vestíbulo de un viejo hotel y salí por la puerta trasera. El sonido sordo de las gruesas alfombras y sillas apoltronadas creaba una sensación aural de soledad y elegancia. Luego me dirigí a explorar la acústica del vestíbulo de un edificio de apartamentos con superficies altamente reflejantes que repetían los sonido de los movimientos del cuerpo. Un mirador lateral vacío y el sonido de una tormenta de lluvia resonando sobre el techo concluyeron el paseo, al retornar a la calle con árboles en la cual grandes gotas de lluvia se juntaban y caían de las ramas de los árboles sobre mi paraguas abierto.

Tómese entre 30 y 60 minutos para realizar un paseo sonoro. Los primeros paseos pueden resultar un poco extraños, especialmente si participa un grupo de personas. Recuerdo que en un paseo reciente los extraños pasaban junto a nuestro grupo de audición y notaban nuestro silencio. Una persona sugirió que deberíamos ser algún tipo de orden religiosa dado nuestro comportamiento en el que no hablábamos. Cada paseo sonoro que usted haga le proporcionará nuevas experiencias.
Si camina solo escriba sus reflexiones en un diario. Si está con un grupo,
dedique algún tiempo a expresar las experiencias compartidas.
Realice el mismo paseo sonoro a diferentes horas del día o bajo diferentes condiciones climáticas. Note las diferencias en la calidad y cantidad de sonidos que escucha. Cuanto más camine y ecuche, más va a descubrir. Los paseos sonoros no son sólo informativos, también entretienen. Siempre hay un concierto de sonidos cambiando permanentemente alrededor suyo. Pero lo que es importante es que usted se está tomando tiempo para escuchar y para reflexionar.

*Versión original en inglés
Publicado en el sitio del Foro Mundial Ecología Acústica (WFAE)
(Publicado con el consentimiento del autor)
Traducción: Grupo Paisaje Sonoro

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La Imagen Sonora

La imagen sonora es un concepto relacionado con la percepción . Se trata de la imagen mental subjetiva que a cada persona le sobreviene ante un éstímulo sonoro .

El término imagen sonora o imagen acústica lo acuñó el lingüista suizo Ferdinand de Saussure en su obra Memoria sobre el sistema primitivo de las vocales indoeuropeas de 1878.

También el teórico Herbert Marshall McLuhan , en su Teoría de la percepción , afirma que la imagen sonora necesita ser fortalecida por otros sentidos. No porque la imagen sonora sea débil, sino porque la percepción humana tiene gran dependencia de la percepción visual y el sentido del oído necesita que la vista confirme lo que ha percibido.

Por consiguiente, la imagen sonora es tanto sonora como visual. Un ejemplo: una persona escucha en el salón de su casa un CD con un fragmento de Carmina Burana y, en su cabeza, evoca imágenes y sonidos que lo retrotraen a un contexto de batallas medievales, caballeros, damas, sangre, combate, etc.

Fuente: Wikipedia


Características del Mensaje Sonoro

Algunos autores definen el sonido como imagen sonora. ALONSO y MATILLA (1990) establecen un paralelismo entre los códigos de la imagen y los del sonido. Así:

- Código espacial: la espacialidad del sonido, por la forma en que ha sido captado, sugiere informaciones variadas (intimidad, confidencia, relación, lejanía).

- Código cromático: relacionado con el ritmo o distribución de los sonidos en el tiempo.

- Código gráfico: relacionada con la melodía.

- Código escenográfico: el sonido puede ser el elemento central o ambiental.

- Código simbólico: el sonido es simbólico desde los usos del sonido como señales (tam tam, campanadas, sirenas) hasta las asociaciones entre sonido y situaciones (marchas militares, gregoriano...). El sonido como música es polisémico y se asocia a estereotipos.

- Código gestual: relacionado con las formas de decir la música, como por ejemplo los fraseos en el jazz.

- Código de relación: la forma de unir partes que están separadas sin que sea chocante tal unión. El ejemplo más claro es la utilización combinada de palabra, imagen y música en los medios de comunicación social.

Nuevas tecnologías aplicadas a la educación


DIEZ PREGUNTAS A UN OYENTE (*)
Darren Copeland

El propósito de este ejercicio es facilitar el descubrimiento de nuevos significados en sonidos que normalmente se dan por sentados.

Encuentre un lugar -interior o exterior, público o privado- con un conjunto interesante de sonidos. Siéntese en ese lugar solo y escuche durante 30 minutos o más.

Cuando comience a escuchar trate de concentrarse y prestar atención a todos los sonidos que ocurren a su alrededor, sin importar cuán familiares o mundanos sean.

Trate de recolectar y recordar en su memoria la mayor cantidad posible de esos sonidos. Luego de algunos minutos, concentre su atención en sólo uno de los sonidos. Trate de seleccionar un sonido que Usted piensa se oirá frecuentemente.

Por el resto de la sesión auditiva su concentración se dirigirá primariamente a este sonido en particular.

Una vez que haya seleccionado su sonido podrá comenzar a responder la secuencia de preguntas que siguen. Dedique un mínimo de 90 segundos a cada pregunta. Puede escribir las respuestas en forma de lista. Dedique más tiempo a aquellas preguntas que se relacionen más apropiadamente con su sonido.

DIEZ PREGUNTAS

De memoria, ¿qué diría para describir su sonido? ¿Cuál es la característica que más lo distingue?

¿Durante qué momento del día o de la semana se oiría su sonido normalmente en este lugar?

Desde que Usted llegó el lugar, ¿cuán frecuentemente escuchó su sonido? ¿Mediría Usted su frecuencia en minutos, segundos o milisegundos? ¿Su regularidad sigue un patrón reconocible?

¿Cómo se complementa (o rechaza) su sonido con los otros sonidos en su entorno?

¿Cuáles son los objetos en su entorno que su sonido identifica directa o indirectamente? ¿Hay en su entorno objetos y superficies que su sonido ayude a iluminar o esconder?

¿Cuáles son las características sociales, geográficas o físicas de su entorno que su sonido podría representar simbólicamente?

¿Suele Usted encontrar su sonido en otros entornos? ¿Cuán parecidos son dichos entornos al que Usted se encuentra ahora?

¿Puede su sonido asociarse a algunas memorias de su pasado?

¿En qué forma cambió su sonido desde el momento en que Usted llegó?

En general, ¿cuál es la contribución de este sonido a su experiencia de este entorno? ¿Tiene alguna influencia en el humor o carácter de las cosas que lo rodean?



La Contaminación
Sonora: fenómenos auditivos y no auditivos

Hoy en día el mundo nos demuestra como el ruido es un elemento nocivo para nuestro vivir. El ser humano lamentablemente no es consciente de las diferentes consecuencias físicas y no físicas que puede generar el no cuidar nuestro sistema auditivo.
Todos conocemos el significado de ruido, e inclusive de forma natural nuestro cuerpo envía mensajes de advertencia cuando estamos expuestos a elementos sonoros nocivos.
Hoy en día nuestra cultura nos obliga a ignorar “el que tan fuerte es demasiado fuerte un sonido ” y “cuánto tiempo es demasiado tiempo la emisión de éste”, resultando daños permanentes en la audición.

La mayoría de personas conocen los efectos auditivos cuando estamos en un espacio donde genera demasiado ruido, pero pocas personas conocen sus efectos no auditivos. Nuestro oído es un órgano muy inteligente, recuerden que tiene una conexión directa con nuestro cerebro gracias a sus nervios auditivos y el conducto endolinfático. Este órgano tiene un protocolo de seguridad complejo, indicándonos de muchas formas cuando una persona tiene un riesgo de pérdida de audición temporal o permanente. Gracias a sus elementos de protección, el sistema auditivo es capaz de crear barreras para proteger nuestro órgano de escucha reduciendo el nivel de recepción hasta un 60%, este porcentaje se trabaja en diferentes tiempos, dando oportunidad de que una persona se aleje de la fuente sonora lo más pronto posible.
Un buen ejemplo para recordar los efectos auditivos generados por una sonido excesivo es cuando una persona sale de un lugar con niveles de presión sonora alta ( Discoteca, concierto musical, etc… ) y siente el fenómeno de reducción de escucha o la reacción de: "Oidos tapados" (Esta es una buena explicación de ¿qué tan fuerte es demasiado fuerte? ). Esta reacción física es la protección que ha empleado nuestro oído para proteger el sistema de escucha. En la mayoría de casos, el hombre ignora la advertencia del sistema de protección y deja prolongar el tiempo de emisión, dando
como consecuencia a un desplazamiento permanente del umbral de audición y como resultado nuestro sistema de protección de escucha genera el reconocido "Pitico agudo", dando a entender que nuestro oído alcanzó el umbral del dolor (120 dB) o estaba a más de dos horas con 92 dB , a más de 30 minutos a 98 dB , 3 minutos a 110 dB ó 30 segundos a 116 dB (Explicación: ¿Cuánto tiempo es demasiado tiempo? ).

También resulta muy importante el destacar los efectos no auditivos en forma psicopatológica. Las consecuencias que tiene nuestro cuerpo humano a más de 60 dB con un tiempo de emisión largo dan como resultados a diferentes reacciones: dilatación de las pupilas, parpadeo acelerado, agitación respiratoria, aceleración del pulso, aumento de la presión arterial, dolor de cabeza, poca irrigación sanguínea, mayor actividad muscular especialmente en el cuello y la espalda dando como resultado tensión y dolor. Si nuestro cuerpo está recibiendo niveles de presión sonora mayores de 85 dB , tenemos como consecuencias procesos físicos más complejos: disminución de la secreción gástrica, riesgo cardiovascular, aumento de glucosa en la sangre, entre otros. Si juntamos todos estos fenómenos no auditivos también tenemos una reacción desde un punto psicológico como es: fatiga, estrés, depresión, ansiedad, irritabilidad, histeria y hasta una falta de deseo sexual.

Recordemos que nuestro oído es el órgano más importante de la comunicación, gracias a él recibimos emociones y sensaciones.
El cuidar nuestro oído no solamente ayuda mantener un buen escucha, sino también nos ayuda a tener una buena orientación espacial, previniéndonos de un peligro cercano o lejano y el disfrutar, entender, asimilar y el sentir el mensaje expresado por el emisor.

Taller: Psicoacústica
Por: Andrés Núñez Rubiano
- web. www.psicoacustica.com, master@psicoacustica.com – 2011


Fuentes de Información

En este caso y dada la complejidad del tema, he tomado citas textuales
referenciadas aquí:

(1) APUNTES DE MÚSICA DE 1º DE E.S.O.
Departamento de Música IES Mateo Alemán
(San Juan de Aznalfarache, Sevill

(2) Acustica Musical
Apuntes del curso del
Prof. Daniel Maggiolo

(3) La musicoterapia en las patologías del desarrollo.
Juanita Eslava Mejía,
Master en Musicoterapia, Temple University (USA)
Musicoterapeuta, Instituto Colombiano de Neurociencias

(4) Efecto Mozart
Wikipedia

(5) Tipos de Música
y estado de ánimo.
Raúl Arqueros Voces

Textos Complementarios

*La percepción

Publicación de la
Universidad de Murcia

*Viaje al Universo
Neuronal

Fundación española para la ciencia y la tenología.

*El Impacto del color
en nuestra vida
*Competencias Socio-Emocionales
*Inteliegencia Emocional
Web Encontradores

“Somos criaturas musicales de forma innata desde lo más profundo de nuestra naturaleza.”.
Así lo afirma Stefan Koelsch , profesor de Psicología de la Música de la Universidad de Berlín, en  una entrevista concedida a Eduard Punset para el programa Redes.

Si bien la música es el arte de combinar sonidos y silencios,
manejar las emociones a través de ella es todo un arte también
y les aseguro mucho más difícil de explicar.


Tomando lo dicho por Alejandro Sánz, en un concierto en un país en guerra:
"Una canción no puede parar un tanque, pero sí partir el alma del guerrero que lo conduce";
me atrevo a decirte que "elegir tu cancióin no va a cambiar la realidad,
pero sí modificará la lente a tavés de la cual la observas, permitiéndote a hacer algo diferente con ella"

 

Fabiana Andrea Mendez

 
 

 

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