
en principio
una palabra
La palabra crea mundos,
cada mundo es habitado por palabras.
Encontradores es una palabra y un concepto.
Una idea, un sentir, una creencia en movimiento.
Es creación, transición, potencial y propósito.
Un modo de nombrar aquello que sucede cuando nos animamos a recorrer.
¿Qué pasaría si ya no
pudieses viajar a Macondo, a Narnia o a Springfiel?
¿Si nunca se hubiera perdido un unicornio azul,
si el Chapulín no fuera colorado,
si Blancanieves negara conocer a los siete enanitos,
o si la locura del Quijote no fuera, en realidad, una referencia a los valores humanos?
Una palabra, por sí sola, no dice nada;
Encontradores es una palabra que no figura en los diccionarios.
En nuestro universo simbólico nombra a quienes encuentran algo valioso,
algo significativo,aun sin haberlo buscado.
En un libro de Hermann Hesse se contrasta a los encontradores con los buscadores:
estos últimos, reconocidos por el diccionario y gracias a Google
perdieron su identidad en búsquedas insensatas.
Y, sin embargo,
las palabras auténticas no necesitan explicación.
Se encarnan.
Cuando son verdaderas, lo dicen todo.
A Jesús, se lo presenta como el Verbo hecho carne:
«En el principio existía el Verbo,
y el Verbo estaba con Dios,
y el Verbo era Dios».
En guaraní, ñe'ẽ significa palabra,
pero también alma.
En español, la palabra creación reúne dos instancias decisivas
de todo proceso de transformación:
creencia y creación.
Las palabras no son neutras.
Algunas fusilan la creatividad:
"no se puede",
"vos no podes",
"nadie puede",
o —quizás la más peligrosa— "sí se puede",
cuando se pronuncia vacía de sentido
y elimina cualquier posibilidad de inicio.
Las palabras dichas con liviandad esclavizan.
Cuando se decreta "depresión",
no siempre nos permite pensar
en tristeza, aburrimiento, miedo, enojo, angustia, desmotivación, frustración, abatimiento,
desánimo, melancolía o nostalgia, entre tantas otras experiencias humanas posibles.
Sin saberlo,
cada definición estrecha la mirada.
Cada palabra mal usada
puede aniquilar mundos.
Encontradores es un espacio que articula pensamiento, experiencia y acción, presente en distintos lenguajes y formatos, tanto presenciales como virtuales.
Un lugar para detenerse,
revisar lo cotidiano
y habilitar procesos de encuentro y redefinición.
