Establecer PRINCIPIOS

Las raíces de la integridad

Los PRINCIPIOS  son la  CUARTA ESTACIÓN  en este viaje.
Si aún no lo hiciste, conocé
 el Camino del ENCUENTRO


Los principios no son normas externas ni mandatos rígidos que se obedecen por miedo o costumbre. Son pactos internos, silenciosos y conscientes, con aquello que consideramos valioso, justo y digno de ser cuidado. No nacen de la imposición, sino de la experiencia vivida. Por eso, después de perderse, de atravesar un tiempo de restauración y de activar el propio potencial, emerge de manera natural la necesidad de fundamentos que den sostén al camino que se comienza a transitar.

Los principios funcionan como un anclaje interior que permite construir sin quedar a merced de cada circunstancia, de cada cambio de escenario o de cada presión externa. Cuando los desconocemos, las decisiones se vuelven reactivas; cuando los hay, aparece una dirección. No se trata de rigidez, sino de coherencia. Ser fiel a ellos, no garantiza comodidad ni reconocimiento, pero sí la tranquilidad de actuar en sintonía con lo que uno cree y elige avalar.

Los principios orientan en los momentos difíciles. Ayudan fijar prioridades, a discernir qué sí y qué no. No funcionan como reglas cerradas, sino como criterios vivos que acompañan cada decisión. No se imponen ni se heredan, se eligen a partir del recorrido personal, no desde la teoría ni desde discursos ajenos.

Estos principios sostienen sin endurecer y orientan sin obligar. No asfixian,  ni cancelan pregunta; por el contrario, permiten caminar con mayor libertad, volviéndose una guía viva.

En el camino de los encontradores, los principios se fortalecen, atravesando la fragilidad. Surgen de haber caído, de haberse perdido, de haber tocado los propios límites. Están hechos de historia, aprendizajes, errores, aciertos y decisiones que dejaron huella.

Cuando se establecen a conciencia. se hacen propios. Entonces caen defensas de todos los tiempos, explicaciones vacías o soluciones prefabricadas. Si bien es un proceso que desarma, limpia, restaura y nos devuelve la autenticidad.

Estación anterior: Activar tu POTENCIAL                                       Siguiente estaciónLiderar con PROPÓSITO