Liderar con PROPÓSITO

Hacer camino al andar

El PROPÓSITO  es la  ULTIMA ESTACIÓN en este viaje.
Si aún no lo hiciste, conocé
 el Camino del ENCUENTRO

Liderar con propósito no es ocupar un lugar de poder ni asumir un rol desde la superioridad. Es, ante todo, ponerse al servicio de algo más grande que uno mismo. El propósito no se impone, no se diseña como estrategia ni se fabrica a voluntad: se revela en el camino.

Surge cuando hay coherencia entre lo vivido, lo elegido y aquello que se desea cuidar, transformar u ofrecer a otros. No nace de una ambición externa, sino de una profunda convicción, incierta en su comienzo, que se clarifica con el tiempo.

Un liderazgo con propósito no necesita convencer ni demostrar su valía constantemente. Su autoridad no proviene del cargo ni del reconocimiento, sino de haber transitado una búsqueda personal por decisión propia, atravesando la incertidumbre, la fragilidad y las preguntas que desconciertan. Por eso su palabra tiene peso: no porque imponga, sino porque está habitada de múltiples experiencias. Liderar con propósito es abrir espacio para otros, no dirigirlos ni controlarlos. Es acompañar sin invadir, orientar sin anular, sostener sin capturar. Asumirlo implica renunciar a certezas absolutas y recetas universales.

Es un camino por construir desde la autenticidad, sin ofrecer soluciones cerradas ni destinos predeterminados. Es una presencia atenta, disponible y comprometida, que habilita búsquedas propias, respetando los tiempos y procesos de cada persona.

Requiere humidad, esperanza y un profundo respeto por el otro. Np es autosuficiente, reconoce límites, acepta el saber de su equipo y entiende que el sentido no siempre es inmediato. No se apoya en la omnipotencia, sino en la confianza: en la vida, en los procesos y en la capacidad de cada persona para encontrar su propia dirección cuando se le ofrece un espacio cuidado.


Liderar con propósito es, en definitiva, compartir el recorrido personal, único que nos legitima a ser quienes somos. Se nutre de animar a otros, pues sabe que hay un camino para que emerja algo verdadero.
Liderar con propósito permite acompañar con coherencia y sentido; posibilitando que cada persona, a su tiempo, decida hacer camino al andar.