Frustra(i)ciones

Si pariera un hijo, lo amamantaría con mis rebeldías.
Si fuese su padre, armaría un carrito con las mías
y lo acompañaría, a medianoche, a sepultarlas en un basural.
Si fuese su abuela, lo bañaría, le prepararía un guiso
y le cantaría muy bajito hasta que amanezca.
Si fuese su abuelo, le enseñaría a cirujear
para reencontrar viejas rebeldías.
Si fuese su pareja, prepararía una cama
para que descanse a su regreso.
Si fuese su amigo, organizaría una gran fiesta
para celebrar su liberación.
Pero me dejaste estéril.
Y ya ni siquiera tengo fuerzas
para odiar mi frustración.
