El ego nunca habla de nosotros.
Son los otros los que hablan a través de él.
Durante mucho tiempo pensé que conocerme consistía en conocer mi ego.
Después descubrí algo mucho más incómodo.
Muchas de las cosas que yo llamaba "mi personalidad", "mi manera de ser" o incluso "mi identidad", no eran tan mías como imaginaba....

en pausa
reflexiones en el camino
Lo que pienso. Lo que siento. Lo que encuentro. Lo que escribo.
Creemos que el mayor sufrimiento laboral es perder el empleo.
¿Y si existiera una pérdida mucho más silenciosa?
No recuerdo la primera vez que tuve miedo, ni tampoco la última.
Me sería imposible enumerar todas las veces que conviví con él; sin embargo, podría describir hasta el más mínimo detalle de mis miedos recientes.
Juan vendía panchos, "los mejores de su pueblo". Lo hacía en la plaza principal, una parada obligada para todos aquellos que sabían valorar la calidad y el trabajo.
Quienes me siguen, conocen muy bien mi trabajo sobre la frustración; al punto tal que su entrenamiento lo considero el motor de todo proceso de desarrollo, crecimiento, mejora o superación personal.
El fenómeno de la comunicación y el uso de la tecnología -un tema recurrente en mis reflexiones, me fascina y confronta a la vez; un sentimiento ambiguo, que como observadora y protagonista, me genera preguntas tan absurdas, que ni siquiera puedo formular.
Es común usar palabras como "personalidad, carácter, temperamento", para juzgarnos o juzgar a otros, sin detenernos a reflexionar al respecto.
Pero "ese tipo de saberes", lejos de ayudarnos, nos impiden generarnos nuevas preguntas frente a lo que queremos cambiar.
No importa que sea una pareja, los padres, los hijos, un jefe, un amigo o un enemigo.
Tampoco lo que sintamos por ellos, ni cuan cerca o lejos los estén:
un manipulador tarde o temprano nos lastimará.
La incertidumbre nos pone en contacto con nuestra vulnerabilidad, y esjustamente ahí donde emerge una verdadera fortaleza: al aceptar lo que no sabemos y abrazar el "no saber", ganamos libertad para explorar sin miedo al error.
Frustración y motivación son dos caras de una misma moneda. La motivación nace del deseo, y es imposible no frustrarse al ponerlo en juego.
El enojo es una emoción natural que aparece cuando la realidad no coincide con lo que esperábamos. Señala que algo nos incomoda y puede ser una guía valiosa si lo escuchamos a tiempo.
No creo casual que, en guaraní, ñe'é significa palabra, y también significa alma.
Tampoco, creo casual que con sólo decir "yo creo", nombremos al mismo tiempo, dos milagros para cambiar nuestra historia.
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